10/01/2026
🍑🚨 "LAS COTORRAS HACEN ESTRAGOS Y NO DEJAN NADA"
Destrozo en viñedo de Santa Lucía, ruta 81, km 0,500.
“SIN SOLUCIONES” así cataloga la situación Fredy Fourcade, productor de Santa Lucía : "Es una enfermedad, pero estamos viviendo ,una situación crítica a nivel productivo, a la agobiante sequía,se le suma una invasión descomunal, de cotorras, en la zona. En nuestro caso, una quinta aislada, concentramos, este depurador, que se hace insostenible la situación, pican, comen, cortan el cabo y tiran la fruta entera, cuando es pequeño el fruto , se lo llevan en el pico.
Se usan todos los métodos disponibles, para ahuyentarlas, nada es eficaz!!.Todo el esfuerzo, y costos, para producir, caduca, ante la impotencia de controlarla, hay compromisos económicos, para cumplir, que se afrontan, con la venta de nuestra producción. Que se puede ver menguada, a límites insospechados, si no se toman medidas de bajar la población, de esta plaga, se hace inviable producir, por lo menos acá, por que para estas pérdidas, no hay seguros disponibles!!!!”.
👉Griselda Mendieta es productora de membrillos, duraznos y uvas, en un predio familiar de cinco hectáreas en Canelón Chico. En el conjunto de adversidades con las que batalla a diario (clima, precios y costos productivos, por ejemplo) hay, para ella y varios más en la zona, un enemigo extra que les está complicando la vida: la cotorra.
Un artículo publicado por El Observador detalla que su granja se llama Los Carolinos, ella tiene una extensa trayectoria como productora y entre otras cosas se la recuerda porque participó aportando más de 20 toneladas de fruta para una movida titulada «membrillo solidario».
“Acá en los últimos años las loras hicieron un destrozo comiendo fruta, no las podemos controlar, la cotorra es un bicho muy inteligente, mi esposo sale con la escopeta y una lora que queda de guardia avisa y todas salen todas disparadas, conocen nuestros movimientos”, contó a El Observador.
Dijo que las cotorras hacen un gran daño todo el año: eligen lo que comen, la yema de los duraznos, los brotes de uvas y picotean el membrillo, hay quejas de vecinos porque la plaga creció tanto que se comen los pastitos de las praderas que con tanto esfuerzo plantan para el ganado.
“Las loras son muy vivas, siempre van a la mejor fruta, además tienen muchos pichones y no pierden ni uno porque entre todas les dan de comer a todos”, añadió.
Entiende que es un animal como cualquiera, que tiene que comer, pero le parece razonable tomar medidas de modo que haya una población de un volumen adecuado, no en exceso, porque ella y el resto de los productores tienen también derecho a que su producción no sea vea disminuida.
Remarcó que “no se puede hacer cualquier cosa”, que hay que tener cuidado porque el problema es la cotorra, no otras aves.
FUENTE: Mediodía Ideal