12/30/2025
CUANDO EL CRIMEN MANDA Y LA DIGNIDAD ESTÁ PRESA
Así como el emperador Calígula anunció que nombraría cónsul a su caballo, hoy un violador nombra copresidenta a su rufiana.
No es exageración ni metáfora: es la radiografía exacta de Nicaragua, un país donde el poder se burla de la razón y la impunidad gobierna sin pudor.
Aquí la justicia está patas arriba:
Liberan a un borracho irresponsable que atropelló y asesinó a dos personas,
pero mantienen secuestrado al Doctor MANUEL URBIBA LARA, aun después de haber cumplido su condena.
Porque en esta dictadura no se castiga el delito, se castiga la dignidad.
El Dr. URBINA, no está preso por la ley, está preso por capricho, por odio, por miedo del régimen a los hombres con conciencia.
Su secuestro es una advertencia clara: pensar, sentir y no arrodillarse también es delito.
Y mientras esto ocurre, muchos se hacen los CHANCHOS, felices en el chiquero del silencio, dispuestos a mamar la teta del poder.
Callan, se hacen los ciegos y los sordos, porque la cobardía aquí paga bien: cargos, favores, contratos y migajas manchadas de sangre.
Hace unos días pregunté a un amigo si conocía al Dr. URBINA. Su respuesta fue demoledora:
“Lo conozco desde hace muchos años. Es un hombre de carácter fuerte, pero profundamente sensible. Una vez, viajando hacia Estelí, rumbo a su quinta La Gavilana, iba componiendo una canción dedicada a los niños asesinados por la guardia sandinista, mientras lloraba.”
Ese es el “peligro” que hoy mantienen secuestrado.
No un criminal.
No un asesino.
Sino un hombre con memoria, sensibilidad y amor por su pueblo.
En Nicaragua el asesino anda libre, como el asesino de La Trinidad, ABNER PINEDA CASTELLÓN.
El borracho mata y sale,
pero el hombre digno sigue preso.
Y mientras el crimen mande y la dignidad siga encarcelada,
este país seguirá gobernado por criminales
y sostenido por el silencio cómplice de los cobardes.
PEDRO MALTEZ
ANTISANDISTA
NI PERDÓN, NI OLVIDO