22/12/2025
CANIRAC RINDE HOMENAJE A SUS TALENTOS MORELENSES COMO PARTE DE LOS 333 ÍCONOS DE MÉXICO
Durante la tarde, entre el clima templado de Tepoztlán y el murmullo discreto de conversaciones que mezclaban gastronomía, historia y orgullo local, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) Morelos, presidida por Karla García, llevó a cabo un encuentro especial en el Restaurante Mesa de Origen, espacio que forma parte del Hotel Amomoxtli, para celebrar el galardón otorgado a morelenses distinguidos como parte de los 333 íconos de México. La sede, rodeada de naturaleza y sobriedad arquitectónica, fue el escenario ideal para una ceremonia íntima que reconoció trayectorias que han dejado huella en el ámbito cultural, gastronómico y turístico del estado.
La anfitrionía estuvo a cargo de María Teresa Zavalla, quien además de abrir las puertas de la mesa, fue una de las galardonadas de la tarde. Acompañaron el encuentro el historiador y morelense destacado Teodoro Lavín, así como Marco Manuel Suárez, Secretario de Desarrollo Económico y Turístico de Cuernavaca. También estuvieron presentes María de Lourdes Olguín, del Restaurante La Jicotera, y Beatriz García, en representación de Ribera del Duero. Aunque se registraron las ausencias de Juan Corral, de Hotel & Spa Hacienda de Cortés, y Francisco Bernot, de Hotel Garden Restaurante & Spa —ambos también galardonados—, el espíritu de reconocimiento se mantuvo intacto, con la firme intención de que estas reuniones se realicen mes con mes en distintas regiones del estado de Morelos.
La experiencia gastronómica fue uno de los ejes de la tarde y estuvo a cargo del chef Iván Quiroz, quien presentó un menú pensado como un recorrido por ingredientes, técnicas y memorias del territorio: un tartar de cecina con cebolla morada, miel de agave, emulsión de coco y chile morita, jengibre, té de limón, limón amarillo y aguacate; un refrescante agua de naranja y hoja de aguacate; sopa de haba y hierbabuena con cremoso de amaranto y arroz D.O., tosta de masa madre, elote tatemado, puré de calabaza rostizada, flor de calabaza fresca y queso grana padano; un delicado raspadito de muilte y litchi; pescado al v***r con hoja santa acompañado de puré de coliflor caramelizada, salsa negra de piloncillo y limón, además de una tostadita de paté de chapulín y cacahuate con quelites; un ponche de frutas espumoso; y para cerrar, helado de mazapán frito en tempura de maíz azul con crumble de maíz y cacao, acompañado de café de maíz. La tarde concluyó entre aplausos suaves, brindis contenidos y la sensación compartida de que Morelos sigue construyendo identidad desde la mesa, el reconocimiento y la comunidad.