04/08/2024
CARTA A LOS PUEBLOS DEL MUNDO, POR UN PARO MUNDIAL.
Yo le pido a esta tormenta,
a ésta y a las que vienen en camino,
nos abran paso
para enrutar nuestros destinos.
Pido el coraje necesario
pa amarrar de pies y manos
a todo ser que torture
a sus propios hermanos,
que triture vidas humanas,
a todo aquel o aquella que "tome" la vida humana
tierra, cielo, el mar o el agua,
o riquezas naturales,
en un impío y narcisista modo de existir.
pa que hagan cumplir
al menos, los mandamientos
y los acuerdos horizontales
pa aprender a convivir.
El sistema que nos pudre es "el negocio"
que se sostiene
en la riqueza material QUE NOSOTROS PRODUCIMOS.
Si nosotros suspendemos
el consumo y el trabajo,
por el tiempo que haga falta,
no podrán comprar las armas,
ni a los hombres de las armas,
con que sojuzgan a la Tierra.
Si nosotros nos vamos de PARO MUNDIAL
nos otorgamos la vigencia
del derecho que tenemos
a vivir en PAZ.
Estaremos dándonos los espacios
para nuestra DIGNIDAD,
quebrantada por terrorismos de Estado
queriéndonos exterminar,
por cierto en las calles
al salir a protestar.
Y de paso nos salvamos
de ser carne de cañón
de la perversidad,
que sin escrúpulos calcula una guerra final.
UN PARO MUNDIAL
suspende el genocidio,
el ecocidio de todo el planeta
Y ESTA ES LA META,
nuestro deber humano insoslayable
Porque no tiene sentido haber nacido
justo en este tiempo escarnecido,
para contemplarlo,
si sabiendo y viendo lo que nos ocurre,
no nos conmovemos,
no nos hacemos responsables
y vamos derecho al matadero,
creyendo,
que no nos van a matar.
Si hasta minuto nos hemos salvado
de morir exterminados,
es sólo cuestión de tiempo.
Y de poco tiempo.
PARANDO nos hacemos dueños del timón,
legítimamente.
Podemos imponer la paz
y lo sagrado de la vida,
con la serena contundencia de Mahatma Gandhi,
en nuestras casas
en la ardiente paciencia de nuestras convicciones.
Y en nuestras casas,
en nuestros barrios
sin salir más que a sosternos,
en un HISTÓRICO Y HUMANO PARO,
Y ganar.
Como David contra Goliath,
y hasta sin piedras,
en nuestras casas
organizados y al amparo
de ser comunidad:
la que aprendimos en los Cabildos en las plazas,
la que tejimos
cuando la pandemia nos quiso exterminar.
Habremos de aperarnos y sembrar,
rápidamente.
Para aguantar el tiempo
que sea necesario, irrenunciablemente,
para cambiar el eje del poder
a cada ser humano,
común, horizontal y solidario,
en acuerdos consensuados comunitarios
y no de "los electos"
que casi nunca nos representaron
en un sistema fracasado
donde somos los eternos ignorados
a la hora de sus guerras,
que no son más
que asaltos armados.
¡Hagámoslo queridos!!
Preparemos la defensa de nuestras existencias!!!
¡De nuestro coraje
depende toda la vida del planeta
y la de nuestra sartalá de críos!!
¡Y depende de NOSOTROS!!
¿De qué le habrá servido al pueblo palestino
el soportarlo todo
para mantener un trabajo,
una casa, una ciudad,
un Dios divino?
Hay que mirar este momento en blanco y negro,
no por la tele.
Deshacer este pacto milenario que nos ha roto,
porque a las elites
-y a algunos que se autollaman políticos-
les importamos poco y nada:
("que mueran los que tengan que morir")
sigue siendo su proclama vergonzosa,
su criminal charada,
por "su negocio".
¡Invernemos queridos,
sepámonos unidos, comulgados,
abrigados
y abrazando la cierta esperanza!!
¡Volvamos
a la cosmovisión de los ancestros,
al respeto,
al sentido del honor,
al estar y actuar en sincronía con el SER.
"con todo" y todos a la vez,
desaprendiendo y aprehendiendo
lo que tengamos que aprender
para TEJER NOSOTROS
otros modos de vivir para nuestros niños,
correspondiendo
al guiño del Dios
que nos reclama dentro!!
De vuestra MONICA MARES