17/08/2024
¡HABEMUS LIBER! Queridos, IMPREX EDICIONES me acaba de entregar la primera edición de mi séptimo libro, “DIOS Y EL DIABLO EN SALÓN CANNING (y otros cuentos de Tango). Estoy realmente feliz, los escritores sabemos que la parte más fatigosa en toda publicación es el proceso de edición... Fatigado pero feliz, Rut Beresovsky nos tiene acostumbrados a la excelencia de su labor editorial. Pronto presentaremos oficialmente esta obra en la Academia Nacional del Tango. Seguramente alguna otra presentación previa... Mientras tanto les comparto la opinión del amigo Julio Dupláa, quien junto al querido Claudio Torelli escribieron el apartado “Gente de Tango opina”, en que prologan este libro.
Comenta Julio Dupláa:
Dicen los viejos sabios que la milonga te marea. Pero de pronto un Ángel y un Herrero salen a batir que por Salón Canning andan yirando el Malvado y el Bondadoso, también el Petiso al que le gustaba Tanturi... y en esa meresunda de dimes y diretes aparece él, una mezcla rara de profesor, economista, guitarrero, cantor, poeta, trotamundos y sobre todo Milonguero (nadie es perfecto). Así lo conocí, así penetré en un mundo de cuentos con tangos... y me puse en la piel de cada personaje... y me marcó con un dedo acusador para batirme: ¡Vos tenés que escribir! ¡Andá! Así me dijo y le hice caso.
Ahora me acerca este otro libro y me bate que es el último que escribirá. No le creo porque tiene con qué contar, porque lleva el Tango en el alma, y sobre todo la Milonga, porque la Milonga no sólo te marea sino que te atrapa. Él lo sabe bien porque lo vive cada noche, como todos aquellos que, como él, yiramos el mismo mundo, lo necesitamos, así de simple. Por eso al Ángel Mario lo queremos escuchar, lo queremos leer, porque él no te va a enseñar, te va a guiar por un camino que posiblemente conozcamos, pero que él pinta mejor, lo acaricia con su chamuyo porteño... y te digo la verdad, me gusta el mundo en que vive y cómo me lo cuenta. Así que dejemos la franela, metámonos en este nuevo libro... y disfrutemos.
Julio Dupláa.
Apenas un milonguero.