08/04/2022
Recientemente ha estado en discusión la situación del ab**to en Puerto Rico.
Aprovechamos para compartir una cita del Maestro Albizu Campos respecto al tema. Estas palabras fueron pronunciadas como parte de un discurso (recopilado por J. Paniagua Serracante y que aparece bajo el título "El Día de la Consagración de la Bandera de Puerto Rico) el 12 de mayo de 1933 en San Juan. El Maestro comentó sobre diversos temas, y uno de ellos fue sobre la maternidad. Exagerando de manera poética e hiperbólica el valor de la maternidad, el Maestro recordaba, de manera explícita y también implícita, a su nación la importancia que tienen las madres para la preservación física y espiritual de la patria. No es posible que nazcan nuevos puertorriqueños y puede ser difícil que los mismos aprendan valores morales y patrios sin una madre que les dé a luz y los críe que con amor. El Maestro reconocía las dificultades económicas en la que se encontraba su patria y se solidariza con las madres de su nación que encuentran penosa la crianza de sus queridos hijos, pero a la vez recuerda que matarlos en el vientre para evitar este dolor es un acto inmoral que no solo afecta al no nacido asesinado, sino a toda la nación que perdió un miembro. Estas palabras de Albizu parecen confirmar su oposición al ab**to consistente con su religión católica que es la religión histórica de la nación puertorriqueña, a la cual el historiador Anthony M. Stevens-Arroyo alude en su ensayo académico "The Catholic Worldview in the Political Philosophy of Pedro Albizu Campos".
La vida de cada inocente niño no nacido es valiosa en sí misma, no importa si sea puertorriqueño o no, pero el Maestro enfatiza su puertorriqueñidad en el contexto mayor de los esfuerzos por suprimir la puertorriqueñidad, que en aquella época estaba bajo asedio de una manera más directa que hoy.
Hoy día, como hizo el Maestro, hace falta volver a enfatizar la puertorriqueñidad de los no nacidos porque lamentablemente líderes independentistas se han unido a la causa en pro del ab**to, basada en una concepción errónea sobre los derechos de las mujeres. Nadie tiene derecho a quitar a propósito la vida de un inocente.
Deberían más bien estar en contra. La imposición del ab**to legalizado en Puerto Rico, contrario a lo que se supone que sean nuestros principios religiosos, estuvo directamente vinculada a la injusticia del coloniaje. Fue luego de que Estados Unidos usurpó la soberanía sobre Puerto Rico que comenzó a tolelarse el ab**to legalizado que ya existía, aunque (si no nos equivocamos) limitado a los casos en que peligraba la salud de la madre, en los Estados Unidos. Poco a poco se fue expandiendo más la tolerancia legal del ab**to por los políticos puertorriqueños influenciados por ideas neo-maltusianos y/o eugenésicas provenietes de los Estados Unidos hasta que tras el Caso de Roe v. Wade, se liberalizó el ab**to todavía más en los estados de la Unión y el cambio también aplicó a Puerto Rico. En otro momento tal vez tengamos la oportunidad de realizar un análisis histórico mejor detallado y mejor documentado con las fuentes, pero basta esta mención breve para demostrar la conexión concreta entre el ab**to legalizado y el colonialismo en Puerto Rico.
El ab**to debe siempre evitarse, pero algunos apologistas argumentan que en ocasiones puede resultar "necesario" ante la carencia de recursos económicos. Las leyes contra el ab**to se necesitan pero no bastan, es en parte necesario también que en la política se considere de manera integral todas las necesidades humanas: personales, familiares, económicas, sociales y espirituales. No significa que deba controlar de manera exagerada estos aspectos, sino que los mismos se deben tomar en cuenta a la hora del gobierno implementar sus política. Las políticas que tomen en cuenta estos aspectos, combinadas con mayor solidaridad entre las personas y grupos, creará idealmente un ambiente en que las personas puedan satisfacer sus necesidades materiales y espirituales en el que la muerte no debe ser una opción. Nadie debería tener que sentirse obligado a sacrificar la vida de su hijo por falta de recursos económicos para mantenerlo.
En casos raros y excepcionales en que el embarazo peligre la salud de la madre, entendemos que lo correcto (basado en lo que han dicho activistas "pro-vida" o escritores católicos) sería hacer lo mayor posible para que ambos puedan vivir, sin quitarle a propósito la vida a uno (si en el transcurso de la operación por salvar ambos acaba muriendo uno, se lamenta pero sería una muerte involuntaria, no porque se le mató a propósito como ocurre con el ab**to).
Esperemos que la publicación sobre la opinión del Maestro en este asunto convenza a otros independentistas sobre la inmoralidad del ab**to, no solo contra otro puertorriqueño, sino contra cualquier ser humano.
Debemos de reconocer a los amigos de las páginas de Instagram "La fe hispana" y "roig___", pues publicaron la cita y gracias a ellos pudimos obtenerla.
Pudimos confirmar además que fueron palabras auténticas de Albizu pronunciadas en el discurso anteriormente mencionado y documentado por J. Panigua Serracante, pero el título de la publicación en la cual aparece (posiblemente junto a otros escritos o discursos de Albizu Campos) todavía no lo hemos confirmado.