03/10/2025
Abuso policial en expone red de impunidad solapada por el alcalde Miguel Ángel Peña Flores
Mixquiahuala, Hidalgo. — El pasado 21 de agosto, alrededor de las 10:30 p.m., un nuevo caso de brutalidad policial dejó al descubierto la profunda corrupción e impunidad que impera en la Policía Municipal de Mixquiahuala, bajo la administración del alcalde Miguel Ángel Peña Flores.
La víctima, Eduardo Ortega, circulaba en motocicleta por la carretera Mixquiahuala-Progreso cuando fue violentamente impactado por la patrulla DSPYTM-PV/164, la cual se pasó un semáforo en rojo sin luces, sin sirena, y sin ninguna justificación de emergencia. Testigos afirman que los policías a bordo —identificados como Álvaro e Isela— presentaban aliento alcohólico, aunque jamás se les practicaron pruebas médicas, en un claro acto de encubrimiento.
El saldo: fractura de fémur, lesiones graves en cervicales, brazos y piernas para Eduardo, quien debió ser sometido a cirugía mayor y permanece postrado en cama. A pesar de que el conductor de la patrulla admitió su culpa en el lugar de los hechos, hasta la fecha no ha sido sancionado.
Lejos de exigir responsabilidades o brindar apoyo, el alcalde Miguel Ángel Peña Flores se presentó únicamente para tomarse la foto en la clínica donde era atendido el joven lesionado. Al conocer los costos de atención médica, dio media vuelta y abandonó a la familia a su suerte, negándose a ofrecer ayuda real, económica o legal.
En el ámbito judicial, el Ministerio Público de Mixquiahuala ha actuado de manera igual de vergonzosa: en lugar de investigar a fondo el hecho, busca cerrar la carpeta de investigación con el absurdo argumento de que "el perito no estuvo presente al momento del accidente", una clara muestra de negligencia y complicidad.
No es un hecho aislado: es la normal en Mixquiahuala
Lo ocurrido a Eduardo Ortega no es un caso aislado, sino un nuevo episodio en la larga lista de abusos cometidos por una corporación policiaca fuera de control, respaldada por autoridades omisas y encabezada por un alcalde que prefiere proteger a sus elementos que brindar justicia a los ciudadanos.
Bajo la gestión de Miguel Ángel Peña Flores, Mixquiahuala ha sido escenario de múltiples denuncias por abuso de autoridad, detenciones arbitrarias y encubrimientos, sin que hasta el momento exista un solo caso con sentencia ejemplar.
La familia de Eduardo Ortega exige justicia, reparación del daño y sanciones ejemplares, no solo para los policías implicados, sino para quienes, desde sus cargos públicos, protegen, minimizan o encubren estos delitos.
Mixquiahuala no necesita un alcalde que se tome fotos, necesita un gobernante que asuma responsabilidades. Y la ciudadanía merece una corporación policiaca que sirva y proteja, no que atropelle y abandone