18/12/2025
❝𝐔𝐍 𝐏𝐀𝐒𝐓𝐎𝐑 𝐐𝐔𝐄𝐑𝐈𝐃𝐎 𝐏𝐎𝐑 𝐒𝐔𝐒 𝐎𝐕𝐄𝐉𝐀𝐒❞
Este 18 de diciembre ha emprendido su viaje a la Casa del Padre Monseñor Héctor Luis Lucas Peña Gómez. Había nacido el 18 de octubre de 1929, fiesta de San Lucas Evangelista, en una familia de siete hermanos que residía en el poblado de Velasco, municipio de Gibara, entonces perteneciente a la provincia Oriente con sede en Santiago de Cuba.
Sus padres fueron Miguel Peña Santiesteban y María Luisa Gómez de la Fuente, quienes bautizaron a su hijo Héctor en Velasco ante la bendita imagen de la Virgen de la Caridad, dentro del territorio parroquial de San Andrés, donde quedó asentado su bautismo.
El 7 de octubre de 1942, con apenas 13 años, ingresó en el Seminario San Basilio Magno, donde concluyó sus estudios básicos y posteriormente las etapas de Humanidades y Filosofía.
Al iniciar los estudios de Teología, el Arzobispo de Santiago de Cuba, Mons. Enrique Pérez Serantes, envió a tres seminaristas, entre ellos Peña Gómez, a concluir la formación teológica en Santo Domingo, República Dominicana.
Tras regresar a Cuba, recibió la ordenación presbiteral el 26 de junio de 1955 y fue destinado como Vicario Cooperador de la parroquia San Isidoro —actual templo catedralicio— en Holguín.
Entre 1956 y 1958 atendió las parroquias de Jiguaní, Baire, Santa Rita, Babiney y las Minas de Charco Redondo, residiendo en Holguín, donde fundó el grupo de jóvenes de la Acción Católica de San Isidoro.
De mayo a septiembre de 1959 fue nombrado párroco de San Jerónimo y atendió las comunidades de Manatí, Jobabo, San Agustín, Maceo, San Andrés y Los Alfonsos.
A partir del 1 de octubre de ese mismo año fue designado párroco de San Isidoro, continuando con la atención de San Andrés y Los Alfonsos, además de Cueto y San Germán.
En abril de 1961, al promulgarse leyes que nacionalizaban la enseñanza, se produjo el cierre de varios colegios católicos y otras instituciones benéficas. En septiembre de ese propio año fue expulsado el Obispo Auxiliar de La Habana junto a 131 sacerdotes y religiosos en el buque Covadonga. Los sacerdotes que permanecieron en la isla asumieron la atención de varias parroquias, y el padre Peña fue nombrado párroco de San Isidoro, atendiendo además otras parroquias del entorno de Holguín.
El 12 de enero de 1970 fue nombrado Obispo titular de Novaliciana y Auxiliar del Administrador Apostólico sede vacante de Santiago de Cuba. Recibió la consagración episcopal en la iglesia de San Isidoro el 19 de marzo de ese mismo año, siendo consagrante Mons. Cesare Zacchi, encargado de Negocios de la Santa Sede en Cuba. Su lema episcopal fue: “¡Qué incomprensibles son tus caminos!” (Rom. 11,33).
Comenzó su ministerio como Vicario Episcopal de la Zona Norte de la arquidiócesis y continuó como párroco de San Isidoro.
A inicios de 1979, el Papa Juan Pablo II erigió la diócesis de Holguín con territorio segregado de la arquidiócesis de Santiago de Cuba, y Mons. Héctor Luis Peña Gómez fue nombrado su primer Obispo, elevándose el templo de San Isidoro a rango de Catedral. La celebración litúrgica tuvo lugar el 27 de mayo de 1979, en la Solemnidad de la Ascensión del Señor.
Como miembro de la Conferencia Episcopal Cubana presidió las comisiones de Catequesis, Pastoral, Juventud, Laicos y Familia. Fue delegado ante el CELAM y participó en la II Asamblea General del Episcopado Latinoamericano y Caribeño celebrada en Puebla de los Ángeles, México, en 1979.
Durante su episcopado erigió 12 parroquias que se sumaron a las 16 ya existentes y logró que dos comunidades religiosas masculinas, Hijos de la Caridad y Sociedad del Verbo Divino, se establecieran en zonas rurales del extenso territorio diocesano. También favoreció la presencia de once comunidades femeninas en localidades y barrios de Holguín y Las Tunas que carecían de atención religiosa.
Durante su episcopado participó en varias visitas ad limina, en el Encuentro Nacional Eclesial Cubano de 1986 y como delegado de la Conferencia Episcopal Cubana en el Sínodo sobre la familia cristiana en 1980.
En los 26 años que condujo la diócesis ordenó a 11 presbíteros y 4 diáconos permanentes, llevó adelante la restauración de la Catedral, consagrada el 4 de enero de 1997 por el Cardenal Camilo Ruini, creó el Centro Diocesano de Formación y Promoción del Laicado en 1994, inició la publicación del boletín diocesano Cocuyo en 1996, fundó el Centro Juvenil Diocesano y la Casa de la Divina Misericordia para la atención de personas necesitadas, entre otras tantas acciones que le hicieron merecedor del cariño y la cercanía de sus fieles.
Con ocasión de sus Bodas de Plata Sacerdotales organizó un triduo preparatorio durante los años 2003, 2004 y 2005, celebrando respectivamente el Encuentro Diocesano de Familia, el Simposio Mariano y el Congreso Eucarístico, aún recordados.
En 2004 presentó su renuncia al Papa Benedicto XVI en cumplimiento del canon 401 del Derecho Canónico, la cual fue aceptada en noviembre de 2005. Entregó el gobierno de la diócesis en una celebración efectuada el 11 de diciembre de ese año, siendo sucedido por Mons. Emilio Aranguren Echeverría, actual obispo de Holguín.
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Oficina de Medios de Comunicación
Obispado de Holguín, Cuba